Eficiencia energética en equipos de frío y su impacto en la economía

manuel lamua aefyt

Según ha explicado a MAB Hostelero Manuel Lamúa, Gerente de la asociación AEFYT, las empresas del sector del frío están contribuyendo a cumplir con los objetivos de reducción de emisiones y de consumo energético fijados por la Unión Europea.

Como expone Lamúa, «la refrigeración está presente en un gran número de áreas de actividad industrial y comercial: industria alimentaria, hostelería, distribución con base alimentaria, farmacia, medicina, telecomunicaciones, automoción y un largo etcétera. Por lo tanto, el compromiso de las empresas que componen el sector del frío –fabricantes, distribuidores, instaladores y mantenedores de instalaciones frigoríficas- con la sostenibilidad redunda positivamente en el resto de la economía productiva».

En estos momentos, las actuaciones del sector del frío se fijan en tres frentes principales:
• Contención: control automatizado de fugas de refrigerantes y de desajustes de temperatura en las instalaciones.
• Disminución del consumo energético: gracias a instalaciones cada vez más eficientes.
• Límites de PCA (Potencial de Calentamiento Atmosférico): con restricciones o prohibiciones de uso de ciertos gases en función de las aplicaciones.

El sector del frío tiene ahora mismo a su disposición un amplio portfolio de refrigerantes alternativos y de sistemas frigoríficos capaces de dar respuestas eficientes energéticamente a cualquier necesidad -industrial o comercial- de refrigeración. «Desde este punto de vista, podemos afirmar que afrontamos los retos medioambientales marcados por la legislación con unas bases tecnológicas sólidas», dice Lamúa.

Investigación y desarrollo

Todo ello está siendo posible gracias al enorme esfuerzo en investigación y desarrollo de la industria y también gracias la certificación y formación de instaladores. Las empresas instaladoras son un eslabón crucial en la transformación que está viviendo el sector. Pero los altos índices de profesionalidad que presentan en este momento pueden verse amenazados ante las dificultades por encontrar jóvenes frigoristas. El clamor para que desde el sistema educativo de Formación Profesional se haga un esfuerzo por despertar vocaciones es intenso ante una situación que podría lastrar los avances registrados.

«La industria del frío necesita consolidar y completar el cambio tecnológico con un fuerte enfoque hacia la competitividad, sostenibilidad y digitalización».

«La industria del frío necesita ahora consolidar y completar el cambio tecnológico con un fuerte enfoque hacia la competitividad, la sostenibilidad y la digitalización. En este contexto, otras nubes negras vienen de la mano del tráfico ilegal de gases refrigerantes. El estudio ‘Puertas abiertas: el floreciente comercio ilegal de hidrofluorocarburos en Europa’ de la Agencia de Investigación Medioambiental (EIA) indica que el tráfico ilegal de este tipo de refrigerantes creció en 2018 en un 16%, lo que supone 16,3 millones de toneladas de CO2-equivalente distribuidos ilegalmente en la Unión Europea. Al daño económico que esta situación causa a las empresas del sector, debemos añadir el perjuicio medioambiental que generan estos productos».