Nuevas tecnologías para evitar la contaminación alimentaria

Cada año, 582 millones de personas enferman en el mundo por intoxicaciones alimentarias y alrededor de 2 millones, mueren según la Organización Mundial de la Salud, OMS. Los cambios en la forma de producir, distribuir y consumir los alimentos, junto a la aparición de nuevos patógenos y al hecho de que los viajes y el comercio aumentan exponencialmente, hacen que los riesgos internacionales sobre seguridad alimentaria crezcan cada día.

Los alimentos contaminados no siempre se detectan con un mal olor, aspecto o sabor, por lo que es necesario algo más que los sentidos para detectar microorganismos. La mejor forma de preservar las propiedades de la comida y de prevenir problemas es a través de la higiene: en la manipulación, conservación y preparación de los alimentos.

Los luminómetros para el control de Higiene 3M Clean-Trace ayudan a comprobar regularmente la limpieza de las áreas de preparación de alimentos mediante la lectura de URL (Unidades Relativas de Luz) generadas por los microorganismo, lo que ayuda a elevar la concienciación sobre la importancia de una higiene alimentaria adecuada durante todo el proceso de preparación de los alimentos.

Un simple hisopo y una prueba rápida pueden determinar si una superficie está limpia y es segura a la hora de preparar los alimentos. Así, esta tecnología identifica los riesgos potenciales de seguridad alimentaria en la preparación, producción, envasado  y distribución de alimentos. El control y seguimiento de los puntos de control críticos reduce o elimina la posibilidad del riesgo. Como resultado, se reducen los niveles de contaminación en producto terminado, aumenta la calidad, se producen menores rechazos y el riesgo de retiradas de producto es bajo.